domingo, 15 de marzo de 2009

Fábula

EL CUERVO Y EL CISNE

 

 

 

El rey de los cuervos se sentía orgulloso de sus proezas y miraba despectivamente a todas las demás criaturas.

 Un día apareció un joven cisne. El rey cuervo se lanzó entonces a una exhibición de sus mil y un estilos de vuelo. Al ser el cuervo pequeño y veloz, voló rápidamente y no pasó mucho tiempo antes de que el cuervo se cansara y se pusiera a temblar hasta que finalmente cayó al mar. El cisne bajó, rescató al cuervo y le ayudó a volver a su bandada. El cisne vivía una vida natural, en tanto que el cuervo estaba ocupado en acrobacias y astucias.

Reflexión

Fábula de la Rana y la Falta de Humanidad



Una rana se preguntaba cómo podía alejarse del clima frío del invierno; unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos, pero el problema estaba en que las ranas no vuelan.

Déjenmelo a mí, dijo la rana. "Tengo un cerebro espléndido".

Luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba agarrarse a la caña por la boca.

 

A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato pasaron por una pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo.

Alguien preguntó: ¿A quién se le ocurrió tan brillante idea?

"Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y  con tal sentido de importancia, que exclamó... ¡A MÍ"!

 

Ø Su orgullo fue su ruina, porque al momento en que abrió la boca, se soltó de la caña, cayó al vacío y murió.

 

Ø    Esto nos enseña a ser HUMILDES en todo momento.